19/10/2026

Economía

Día de la Madre: las ventas de los comercios volvieron a caer y acumulan cinco años en retroceso

08:28 | Un relevamiento de CAME registró una baja interanual del 1,4% en las ventas minoristas de las pymes. De los seis rubros analizados, solo librerías e indumentaria lograron resultados positivos, mientras que los comerciantes apelaron a descuentos y financiación para sostener las operaciones.



El consumo volvió a mostrar señales de debilidad durante el Día de la Madre. Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una caída del 1,4% respecto de la misma fecha del año pasado.

El resultado marcó el quinto descenso consecutivo para esta celebración comercial y confirmó las dificultades que atraviesa el sector, en un contexto de presupuestos familiares ajustados y consumidores cada vez más cautelosos a la hora de gastar.

Desde la entidad señalaron que la fecha funcionó como un alivio temporal para algunos comercios, pero no alcanzó para impulsar una recuperación sostenida. La demanda continuó contenida y las compras estuvieron condicionadas por la búsqueda de precios bajos, las promociones y las alternativas de financiación.

El informe contempló seis rubros vinculados con los regalos para el Día de la Madre. Solo dos consiguieron cerrar con números positivos: librerías e indumentaria. En los otros cuatro sectores se registraron caídas interanuales.

Librerías e indumentaria, las excepciones

Las librerías encabezaron los resultados positivos, con un crecimiento del 3,4% interanual. Sin embargo, también registraron el ticket promedio más bajo del relevamiento, con $37.638.

La elección de libros y otros productos de menor costo apareció como una alternativa para quienes buscaron hacer un regalo sin comprometer demasiado el presupuesto. Entre los artículos más demandados se mencionaron títulos de cocina, desarrollo personal y opciones económicas.

La indumentaria, por su parte, mostró una variación positiva del 0,1%, prácticamente estable frente al año anterior. El ticket promedio alcanzó los $55.416, con una demanda orientada principalmente a prendas de temporada y ropa deportiva.

En ambos rubros, las promociones tuvieron un papel importante para sostener las ventas, aunque los descuentos y los costos de financiación redujeron los márgenes de ganancia de los comerciantes.

Los rubros que registraron las mayores caídas

Entre los sectores con resultados negativos, electrodomésticos, artículos para el hogar y equipos de audio y video registraron la contracción más pronunciada, con una baja del 3,6%. El ticket promedio fue de $72.581.

La demanda se concentró principalmente en pequeños electrodomésticos y productos de menor valor, mientras que la compra de artículos de mayor precio continuó limitada por las restricciones presupuestarias. Las ventas digitales mostraron un comportamiento más dinámico que las operaciones en los locales físicos.

Cosméticos y perfumería sufrió una caída del 3,2%, con un ticket promedio de $88.000, el más elevado de los seis rubros relevados. Según el informe, las condiciones climáticas adversas en distintas zonas dificultaron la concurrencia a los comercios durante los días previos a la celebración.

El mismo retroceso del 3,2% se observó en equipos periféricos, accesorios y celulares, donde el ticket promedio llegó a $60.089. Las compras se concentraron en artículos complementarios y de menor precio, como auriculares, fundas y relojes inteligentes, mientras que muchos consumidores postergaron la renovación de sus teléfonos.

Por último, calzado y marroquinería registró una caída del 2,2%, con un ticket promedio de $67.332. La demanda se orientó principalmente a calzado de uso diario y productos pequeños, en detrimento de los artículos de gama alta.

Descuentos y cuotas para sostener las ventas

El relevamiento de CAME también reflejó las estrategias utilizadas por los comerciantes para intentar mantener el nivel de actividad. Las promociones, las rebajas y los planes de pago en tres y seis cuotas fueron herramientas frecuentes para concretar operaciones.

En indumentaria se aplicaron propuestas como 2x1, 3x2 y descuentos de hasta el 20%. En otros sectores, las compras dependieron de la financiación o de rebajas por pago al contado.

Sin embargo, estas medidas tuvieron un costo para los negocios: en muchos casos, la necesidad de competir y atraer compradores redujo la rentabilidad de cada operación.

El panorama que dejó el Día de la Madre vuelve a poner en evidencia las dificultades del comercio minorista. Aunque algunas actividades consiguieron mejorar sus resultados, el balance general fue negativo y confirmó que una fecha tradicionalmente importante para las ventas todavía no logra revertir la tendencia descendente del consumo.