El futuro del transporte público de pasajeros en Necochea y Quequén atraviesa una etapa decisiva. Después de dos llamados a licitación sin empresas interesadas, el Municipio y el Concejo Deliberante avanzaron en una reformulación del pliego de bases y condiciones, con el objetivo de adecuar las exigencias a la compleja situación económica que atraviesa el sector.
El concejal Julián Kristiansen, presidente de la Comisión de Transporte del Honorable Concejo Deliberante, analizó el escenario durante una entrevista realizada por Horacio Castelli en Radio Noticias Necochea. Allí explicó los motivos que llevaron a flexibilizar las condiciones de la futura concesión y remarcó la necesidad de evitar que la ciudad se quede sin servicio.
“En este contexto de crisis, lo ideal sería no perderlo, mejorar las condiciones y, a partir de eso, en un tiempo, cuando haya mejoría en la situación, exigir más”, sostuvo el edil.
Kristiansen recordó que la concesión anterior venció en febrero de 2026 y que los dos llamados a licitación posteriores quedaron desiertos. La falta de oferentes encendió las alarmas entre las autoridades, que comenzaron a revisar las condiciones establecidas para la prestación.
Según explicó, el problema local está relacionado con una crisis que afecta al transporte público en todo el país, agravada —según su análisis— por la eliminación de subsidios nacionales al sector.
“Encontramos entre todos que el pliego era bastante exigente en estos tiempos de una crisis profunda que es el transporte público de pasajeros”, señaló.
El concejal advirtió que muchas empresas trabajan a pérdida y que, en ese contexto, establecer obligaciones difíciles de cumplir puede desalentar cualquier presentación. Incluso la empresa local decidió no participar de los llamados anteriores.
Ante ese panorama, el Ejecutivo y los concejales comenzaron a dialogar con posibles prestadores de otras ciudades, entre ellas Rosario, San Luis y Bahía Blanca. Esos contactos permitieron conocer las dificultades operativas y económicas que enfrentan las compañías y avanzar en una propuesta que contemple las posibilidades reales del mercado.
“Invertimos la ecuación”, explicó Kristiansen, al señalar que las exigencias se ajustaron a partir de lo que las empresas manifestaron estar en condiciones de ofrecer.
Uno de los principales cambios del nuevo pliego es la incorporación de un esquema con prestaciones mínimas y máximas. La intención es garantizar un servicio básico y, al mismo tiempo, permitir que las empresas que puedan ofrecer mejores condiciones obtengan una mayor puntuación.
“Se exige un mínimo para poder cumplimentar el servicio básico y, a partir de ahí, la empresa que sume más, con respecto a más unidades, mejor antigüedad de unidades, más frecuencia y más recorridos, va a tener un puntaje mayor”, detalló.
De esta manera, el esquema busca generar competencia sin establecer desde el comienzo obligaciones que puedan impedir la participación de interesados.
Kristiansen aclaró que el pliego mantiene condiciones que considera fundamentales: el cumplimiento de las frecuencias, la prestación de los recorridos y la conservación de una flota que permita brindar el servicio en condiciones adecuadas.
La propuesta también contempla la incorporación de una unidad por año destinada a personas con discapacidad.
El objetivo, explicó, es contar con una base que permita sostener el transporte y dejar abierta la posibilidad de aumentar las exigencias en el futuro, cuando las condiciones económicas del sector mejoren.
Otro de los puntos centrales es la preservación de los empleos vinculados con el servicio. Kristiansen afirmó que el nuevo pliego exige mantener la totalidad de la planta de trabajadores y respetar la antigüedad correspondiente.
“Primero estamos exigiendo en este pliego que se mantenga la planta de trabajadores en su totalidad, más que se tome la antigüedad pertinente”, remarcó.
El concejal destacó que muchos empleados acumulan hasta 16 años de antigüedad y sostuvo que la continuidad laboral debe formar parte de las condiciones de la concesión.
En ese sentido, planteó que el debate no puede centrarse exclusivamente en la rentabilidad de las empresas, sino también en las consecuencias que una eventual interrupción del servicio tendría para los trabajadores y para miles de usuarios de Necochea y Quequén.
“Para nosotros es algo esencial; por ende, al ser esencial necesitamos no perderlo”, afirmó.
Kristiansen reconoció que flexibilizar las exigencias puede implicar que algunas mejoras no se concreten de inmediato. Sin embargo, defendió la necesidad de adaptar las condiciones al escenario actual para evitar un desenlace más grave.
“Estamos en un período de crisis, en el cual hasta la podemos perder en su totalidad, el transporte público”, advirtió.
El edil señaló que, si en el futuro se recuperan los subsidios o mejora la situación económica, el Estado podrá exigir más recorridos, mayores frecuencias, mejores paradas y nuevas inversiones.
Por ahora, consideró prioritario asegurar la continuidad del sistema, incluso si eso significa avanzar gradualmente en las mejoras.
“Me encantaría que una empresa pudiera ofrecer servicios a partir del máximo, pero tenemos que estar abiertos”, expresó.
Durante la entrevista, Kristiansen manifestó su expectativa de que el nuevo pliego termine de definirse en la Comisión de Transporte y luego sea tratado por el cuerpo legislativo. Según anticipó, la intención era votar las bases y condiciones en la sesión del jueves y avanzar con un nuevo llamado a licitación.
El concejal indicó que tenía conocimiento de una o dos empresas interesadas, aunque aclaró que la presentación efectiva dependerá de que decidan adquirir el pliego y participar del proceso.
“Ojalá que se presenten y compren el pliego”, expresó.
La expectativa está puesta ahora en lograr que aparezcan oferentes y que el servicio urbano de pasajeros encuentre un nuevo operador. Para Kristiansen, el desafío consiste en equilibrar las posibilidades económicas de las empresas con las necesidades de los usuarios y la protección de los trabajadores.
La reformulación del pliego busca abrir esa puerta. La prioridad inmediata, según dejó en claro el concejal, es evitar que Necochea y Quequén pierdan un servicio esencial y avanzar, desde esa base, hacia una prestación que pueda mejorar progresivamente.