La Compañía de Transportes Necochea, conocida por sus tradicionales “micros azules”, se prepara para analizar las condiciones de la nueva licitación del transporte urbano de pasajeros. La firma tiene intención de adquirir el pliego, aunque todavía no definió si finalmente presentará una oferta para continuar al frente del servicio.
Así lo confirmó Erica Giancarelli, representante de la empresa, durante una entrevista realizada el martes 20 de octubre en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM.
La definición se conoce en la antesala de la sesión del Concejo Deliberante prevista para este jueves 22 de octubre, donde se trataría la autorización para avanzar con una nueva convocatoria. Mientras tanto, la compañía continúa prestando el servicio mediante una prórroga que se extiende hasta febrero de 2027.
“La empresa tiene el interés de comprar el pliego y ver qué es lo que se está solicitando para poder ser oferente”, explicó Giancarelli. La decisión final dependerá de las exigencias que establezca el documento y de la capacidad de la firma para cumplir con las obligaciones de la futura concesión.
Con más de 90 años de trayectoria, la empresa manifiesta su voluntad de seguir vinculada al transporte público local, pero advierte que las condiciones económicas serán determinantes.
Uno de los principales planteos de Giancarelli es que la licitación no se limite a elegir una empresa, sino que permita diseñar un sistema viable tanto para los usuarios como para quien deba prestar el servicio.
En ese sentido, valoró la posibilidad de que el nuevo pliego diferencie entre recorridos obligatorios y optativos, e incluso permita alternativas entre ramales. Según explicó, una estructura más flexible podría facilitar la presentación de ofertas adaptadas a las posibilidades operativas de cada compañía.
“Hoy tenés líneas que son productivas y líneas que son improductivas”, señaló.
La representante advirtió que incluir demasiados recorridos deficitarios dentro de un mismo paquete puede desalentar a los interesados y dificultar que la convocatoria consiga oferentes. Por eso, consideró fundamental evaluar el funcionamiento de cada línea y su impacto sobre el conjunto del sistema.
También fue contundente al referirse al valor actual del boleto. “No es redituable”, afirmó sobre la tarifa de $1.900, al sostener que el precio vigente no alcanza para garantizar la rentabilidad de todos los recorridos que se realizan en la ciudad.
Para Giancarelli, determinar una tarifa adecuada requiere conocer primero qué servicio deberá cumplir la futura concesionaria. Entre los factores que deben contemplarse mencionó los kilómetros recorridos, las líneas atendidas, los costos operativos y los subsidios disponibles.
En ese marco, también se refirió al boleto estudiantil y aclaró que, según indicó, el municipio cubre el 45% del valor de la tarifa plana, mientras que el porcentaje restante es absorbido por la empresa. A esto se agregan otros descuentos y gratuidades que, de acuerdo con su explicación, también tienen un impacto económico sobre la prestataria.
La discusión sobre el financiamiento del transporte aparece así como uno de los puntos centrales para definir las condiciones de la próxima concesión.
La representante de la compañía defendió el mecanismo de actualización tarifaria mediante una fórmula polinómica, que busca ajustar el valor del boleto de acuerdo con la evolución de los costos del servicio.
A su entender, este sistema permite reducir los atrasos que se producían cuando las actualizaciones dependían exclusivamente de decisiones administrativas y facilita una relación más cercana entre la tarifa y los gastos reales de funcionamiento.
La nueva licitación abre una etapa decisiva para el transporte urbano de Necochea. La Compañía de Transportes Necochea se dispone a estudiar las condiciones y evaluar su participación, pero deja en claro que la continuidad de la empresa dependerá de que el futuro esquema establezca reglas claras y una ecuación económica que permita sostener el servicio a largo plazo.