Rodrigo Tabarez le marcó la contradicción y el libertario respondió que el vocabulario de su par lo “apabulla”. El episodio se suma a otros cuestionamientos, como su firma en la declaración de interés de la marcha universitaria contra el Gobierno de Milei.
Juan Cerezuela, concejal de La Libertad Avanza y presidente de la Comisión de Política Económica del Honorable Concejo Deliberante de Necochea, volvió a quedar en el centro de la polémica. Esta vez, por una contradicción entre lo que había firmado en comisión y la postura que intentó sostener durante la sesión.
El tema en discusión era la condonación de deudas correspondientes a organizadores de eventos realizados en el Polideportivo municipal. Según se expuso durante el debate, Cerezuela había firmado el despacho que avalaba el proyecto de ordenanza para perdonar ambas deudas, junto con concejales de distintos bloques.
Sin embargo, cuando se acercaba la sesión, su posición habría cambiado. La aparición de otros expedientes que también solicitaban condonaciones de deuda habría motivado al edil libertario a pedir que los proyectos regresaran a comisión, pese a que él mismo había respaldado con su firma el despacho para su aprobación.
La inconsistencia fue señalada durante el debate por el concejal Rodrigo Tabarez, quien cuestionó que el presidente de la comisión pretendiera dar marcha atrás con una decisión que ya había avalado.
Finalmente, los expedientes en cuestión fueron aprobados con 14 votos afirmativos, de acuerdo con lo expuesto durante la sesión. Los demás pedidos de condonación deberán analizarse posteriormente.
Cuando Tabarez le marcó la contradicción, Cerezuela respondió con una frase que no pasó inadvertida: “Me cuesta mucho hablar después que habla el concejal propinante, porque realmente es tan rico en su vocabulario, en su léxico, que realmente me apabulla un poco y me cuesta”.
La respuesta abrió otro interrogante político: ¿qué preparación necesita un concejal para ejercer su función y defender sus decisiones? El debate no pasa por la capacidad de utilizar palabras complejas, sino por la posibilidad de fundamentar una posición, explicar un cambio de criterio y hacerse responsable de los documentos que se firman.
Como presidente de la Comisión de Política Económica, Cerezuela tiene un papel relevante en el tratamiento de expedientes vinculados con las finanzas y los recursos municipales. Por eso, la contradicción entre el despacho firmado y la postura sostenida posteriormente merece una explicación pública.
El episodio también remite a otro caso que generó cuestionamientos sobre las firmas del concejal libertario.
El pasado 15 de octubre se realizó la quinta Marcha Federal Universitaria, en defensa de la universidad pública y del financiamiento del sistema universitario nacional. Días después, se conoció que la firma de Cerezuela figuraba en el decreto del Concejo Deliberante que declaró de interés público la movilización.
El dato llamó la atención porque el edil pertenece a La Libertad Avanza, espacio que respalda las políticas del presidente Javier Milei, cuya gestión fue cuestionada por los manifestantes por sus medidas presupuestarias para las universidades.
La firma no demuestra por sí sola que Cerezuela desconociera el contenido del documento ni permite establecer si se trató de un error o de una decisión consciente. Sin embargo, la contradicción política generó una pregunta inevitable: ¿había leído y evaluado el alcance de aquello que estaba suscribiendo?
A ese antecedente se sumaron cuestionamientos previos por su desconocimiento sobre el carácter nacional del Servicio Meteorológico Nacional.
El nuevo episodio vuelve a poner bajo la lupa el desempeño del concejal libertario. No se trata de diagnosticar problemas de memoria ni de atribuirle una incapacidad personal, cuestiones que no pueden establecerse a partir de estos hechos. La discusión es política e institucional: un representante debe conocer los expedientes que firma, sostener sus argumentos y explicar públicamente cuando modifica una postura.
Cerezuela quedó ante la necesidad de aclarar por qué respaldó en comisión una condonación de deuda y luego intentó que los expedientes regresaran a esa misma instancia. También persiste el interrogante sobre el alcance de su firma en la declaración vinculada con la marcha universitaria.
En el Concejo Deliberante, las decisiones tienen consecuencias y las firmas expresan posiciones institucionales. Por eso, más allá de las diferencias partidarias, la ciudadanía tiene derecho a esperar coherencia, preparación y explicaciones claras de quienes ocupan una banca.