23/10/2026

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“Tendríamos un verano con más nubes, con más humedad, por consiguiente, con más tormentas y con más lluvias”

09:08 | El meteorólogo Marcelo Madelón analizó el impacto del fenómeno de El Niño y anticipó que las precipitaciones podrían alcanzar su punto máximo entre diciembre de 2026 y enero de 2027. La tendencia abarcaría el resto de la primavera, el verano y al menos el comienzo del otoño próximo.



El fenómeno de El Niño podría marcar las condiciones meteorológicas de los próximos meses en Argentina, con un escenario caracterizado por mayor humedad, nubosidad y precipitaciones. Así lo explicó el meteorólogo Marcelo Madelón durante una entrevista en el programa Infobae a las Nueve, donde analizó las proyecciones para el verano y la evolución esperada de las variables atmosféricas y oceánicas.

“Tendríamos un verano con más nubes, con más humedad, por consiguiente, con más tormentas y con más lluvias”, señaló el especialista al describir las condiciones que anticipan los modelos meteorológicos.

Diciembre y enero, el período de mayores lluvias

Según las estimaciones mencionadas por Madelón, el período de mayor acumulación de precipitaciones podría concentrarse entre los últimos meses de 2026 y el inicio de 2027.

“Posiblemente el máximo de lluvias esté entre diciembre y enero”, sostuvo el meteorólogo, quien advirtió que las proyecciones pueden modificarse a medida que se incorporen nuevos datos sobre la evolución del fenómeno.

El especialista indicó que los modelos contemplan una posible disminución de su intensidad más adelante, aunque todavía se estudia cuándo podría producirse ese cambio. En ese sentido, mencionó el otoño de 2027 como un período a observar.

Un fenómeno que podría extenderse hasta el otoño

Madelón explicó que las condiciones asociadas a El Niño podrían mantenerse durante el resto de la primavera, el verano y, al menos, los primeros meses del otoño próximo.

“Creemos que hasta otoño va a continuar la corriente del Niño”, afirmó. Además, remarcó que los modelos numéricos pueden modificar sus estimaciones conforme se registren nuevos datos.

Al referirse a las perspectivas para los próximos meses, agregó: “Con seguridad, resto de la primavera y el verano 2027 lo vamos a tener con sus nubes, con su humedad, con sus lluvias”.

El escenario planteado supone una mayor presencia de precipitaciones y tormentas, aunque su distribución e intensidad dependerán de la evolución de las condiciones meteorológicas.

La cautela ante los pronósticos a largo plazo

Pese a las tendencias que muestran los modelos, el meteorólogo pidió tomar con cautela las proyecciones extendidas y advirtió sobre las limitaciones para anticipar con precisión el comportamiento del tiempo a varios meses.

“Hay que destacar que los pronósticos a largo plazo no existen”, aclaró, al señalar la importancia de seguir la evolución de las variables atmosféricas y oceánicas para ajustar las previsiones.

Madelón también explicó que el mayor calentamiento del océano Pacífico, en comparación con otros episodios, lleva a que algunos especialistas hablen de un “superniño” o de un fenómeno de El Niño reforzado.

Las próximas actualizaciones permitirán determinar cómo se desarrolla el episodio y qué características tendrá finalmente la temporada estival. Por ahora, la tendencia señalada por el meteorólogo apunta a un verano más húmedo, con mayor nubosidad y posibilidades de tormentas y lluvias más frecuentes.