El aumento del sobrepeso, la obesidad y la falta de actividad física está modificando el escenario sanitario en la Argentina y favoreciendo la aparición de diabetes en personas cada vez más jóvenes. La advertencia fue realizada por el médico especialista Pedro Barrientos, durante una entrevista el jueves 22 de octubre en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea 97.3 FM.
El profesional puso el foco en la relación entre ambas enfermedades y en los cambios de hábitos que afectan especialmente a niños y adolescentes, con más tiempo frente a las pantallas, menos actividad física y una alimentación que muchas veces incluye productos ultraprocesados.
Según los datos mencionados por Barrientos, alrededor del 60% de la población argentina presenta sobrepeso u obesidad. Entre los chicos en edad escolar, esa proporción llega al 40%.
“Hoy vemos diabesidad”, resumió el especialista al describir la combinación de diabetes y obesidad en chicos de alrededor de 10 años, una situación que, según explicó, era mucho menos frecuente en esas edades.
Barrientos recordó que la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2018, la última que citó durante la entrevista, ubicó la prevalencia de diabetes en el 12,7% de la población. Su estimación es que actualmente podría rondar el 15%, aunque advirtió que muchas personas desconocen que tienen la enfermedad.
En numerosos casos, el diagnóstico aparece durante controles de rutina, cuando los análisis detectan niveles elevados de glucosa en sangre.
La sed intensa, la necesidad de orinar con frecuencia y el aumento del apetito también pueden ser señales de alerta. Ante estos síntomas, recomendó realizar una consulta médica.
El especialista insistió en que la prevención requiere sostener hábitos saludables: caminar, practicar actividad física, controlar las porciones y priorizar alimentos como frutas, verduras, carnes, pollo y pescado.
También señaló que la alimentación de una persona con diabetes no necesariamente debe ser diferente de la del resto de su familia. La clave está en mantener una dieta equilibrada y adecuar las cantidades a las necesidades individuales.
Durante la entrevista, Barrientos destacó los avances farmacológicos que ampliaron las alternativas para tratar la diabetes y la obesidad. Entre ellos, mencionó medicamentos inyectables que actúan sobre mecanismos hormonales vinculados con el apetito y la regulación de la glucosa, y que pueden favorecer una reducción importante del peso en determinados pacientes.
Sin embargo, aclaró que la medicación no reemplaza los cambios de hábitos. La alimentación equilibrada y la actividad física siguen siendo fundamentales para mantener los resultados, incluso cuando se interrumpe el tratamiento.
Además, advirtió sobre la comercialización de estos productos a través de redes sociales y otros canales sin las garantías correspondientes. Remarcó que deben utilizarse bajo prescripción y seguimiento médico, ya que la indicación y las dosis dependen de cada paciente.
En otro tramo de la entrevista, Barrientos, quien se desempeña como secretario de Salud y responsable del área de Desarrollo Social de la Municipalidad de Lobería, describió las dificultades que enfrenta el sistema sanitario público ante el crecimiento de la demanda.
Según explicó, parte de esa situación se relaciona con las deudas de las obras sociales y las dificultades de algunos afiliados para obtener respuestas, lo que incrementa la concurrencia a los hospitales municipales.
Como ejemplo, mencionó al Hospital Municipal Gaspar M. Campos y a otros efectores de Lobería. También señaló que existen deudas pendientes de distintas obras sociales y estimó que el monto adeudado por IOMA rondaría los 1.000 millones de pesos a valores actualizados.
A ese escenario se suman, según indicó, los honorarios insuficientes y los atrasos en los pagos a los prestadores, factores que complican el funcionamiento del sistema.
Pese a las dificultades, el funcionario sostuvo que el municipio dispone de herramientas presupuestarias para continuar brindando atención, aunque necesita reorganizar recursos y partidas.
La advertencia del especialista combina así dos desafíos sanitarios: prevenir el avance de enfermedades asociadas al sobrepeso y al sedentarismo, especialmente entre los más jóvenes, y sostener la capacidad de respuesta de un sistema público que recibe cada vez más demanda.