La campaña de prevención del cáncer de mama en Necochea y Quequén tuvo una respuesta que superó las expectativas y continuará durante noviembre para atender a todas las mujeres que no pudieron acceder a una mamografía durante la jornada especial. Así lo confirmó Natalia Ballester, técnica radióloga del Hospital Irurzun, durante una entrevista realizada por Quimey Marfil en Radio Noticias Necochea.
La maratón mamográfica se llevó adelante el martes 20 de octubre y, ante la gran cantidad de personas que se acercaron, la jornada se extendió mucho más de lo previsto. El equipo comenzó a trabajar a las 6 de la mañana y continuó hasta aproximadamente las 3.30 o 4 del día siguiente.
“Ese día todas las mujeres que vinieron hasta 150 pudimos hacerlas dentro de ese horario”, explicó Ballester. Debido a la demanda y a las limitaciones operativas, quienes no alcanzaron a realizarse el estudio recibieron turnos para noviembre.
La profesional detalló que durante la jornada se realizaron aproximadamente 150 mamografías, pero se otorgaron unos 550 turnos en el marco de la campaña. A esa cifra se suman los estudios vinculados con las actividades desarrolladas durante octubre, con un resultado total cercano a las 900 mamografías.
“Estamos rondando en las 900. El año pasado hicimos una maratón de 48 horas y se hicieron aproximadamente 500 mamografías y este año estamos rondando en las 900”, señaló, al destacar el crecimiento de la participación comunitaria.
La convocatoria no se limitó a la jornada especial. Durante octubre, Ballester y su compañera Vanessa Simón realizaron charlas de concientización en distintos Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Necochea, Quequén y localidades del interior del distrito.
Esas actividades permitieron informar sobre la prevención, responder consultas y facilitar el acceso a turnos. La agenda también incluyó visitas a localidades como La Dulce, Fernández y Claraz, con el objetivo de acercar la campaña a más vecinos.
“Todas nuestras compañeras de trabajo, que son secretarias, asistentes sociales, enfermeras, que están en la salita, nos han esperado de una forma maravillosa”, expresó Ballester, quien agradeció la participación de los equipos de salud y destacó que el resultado fue producto de un trabajo colectivo.
La técnica radióloga también valoró la actitud de las mujeres que participaron de la maratón, muchas de las cuales esperaron durante horas para poder realizarse el estudio.
“Fue muy lindo sentir que, bueno, ya porque creo que cuidarse es maravilloso y sentirse cuidadas también. Esa es nuestra función”, afirmó.
Durante la entrevista, Ballester recordó que, en términos generales, se recomienda comenzar con las mamografías a partir de los 40 años, aunque la indicación puede variar según el criterio médico y los antecedentes de cada persona. También remarcó que los controles deben mantenerse durante toda la vida, sin establecer una edad límite automática para dejar de realizarlos.
“Generalmente es una vez al año”, explicó sobre la frecuencia habitual, aunque aclaró que debe determinarla el profesional de salud.
La especialista hizo hincapié en que el cáncer de mama puede avanzar sin síntomas evidentes. Por eso, la detección temprana resulta fundamental para identificar posibles alteraciones antes de que puedan palparse.
“Si llega a haber algo mínimo, generalmente en una mamografía el cáncer de mama se detecta cuando mide 3 milímetros. Si ya la tocamos nosotros, mide más de 2 centímetros”, señaló.
Además, recomendó conservar los estudios anteriores y llevarlos a cada nuevo control. Las imágenes previas permiten al médico radiólogo comparar la evolución de las mamas e identificar cambios que podrían requerir nuevas evaluaciones.
Ballester también buscó transmitir un mensaje para quienes sienten temor ante la posibilidad de detectar alguna alteración. Aclaró que no todos los bultos, cambios en la piel o síntomas mamarios corresponden a una enfermedad maligna y que es el médico quien debe evaluar cada caso.
Entre las señales que justifican una consulta mencionó la aparición de bultos, la retracción del pezón, secreciones, cambios en lunares y alteraciones en la piel, como el aspecto conocido como “piel de naranja”.
La profesional recomendó conocer el propio cuerpo, realizar observaciones periódicas y consultar ante cualquier cambio. El autoexamen puede ayudar a reconocer señales, pero no reemplaza los controles médicos ni los estudios indicados.
La respuesta a la maratón mamográfica dejó en evidencia el interés de la comunidad por acceder a la prevención. Con turnos que se extenderán durante noviembre y nuevas actividades de concientización, el equipo del Hospital Irurzun buscará sostener el trabajo iniciado durante Octubre Rosa.
“Lo que nosotros queremos decir es que no se preocupen, pero sí se ocupen”, resumió Ballester.