A poco más de cuatro meses del aberrante hecho acontecido en Quequén, la investigación por el crimen de Delia Mercedes Romero, de 86 años, ingresó en una etapa de definición técnica marcada por un contrapunto legal en torno a la salud mental del único acusado.
La defensora oficial Laura Barbafina, en representación de Jorge Daniel Sánchez, de 56 años y apodado "El Garda", solicitó formalmente el sobreseimiento de su asistido por considerar que resulta inimputable, argumentando que al momento de perpetrar la agresión contra su madre no contaba con el pleno uso de sus facultades mentales.
La pretensión de la defensa fue impugnada de plano por el cotitular de la UFI N.º 10 de Violencia de Género, Walter Pierrestegui. El representante del Ministerio Público Fiscal elevó un escrito ante el Juzgado de Garantías N.º 1, a cargo del juez Nicolás Lamberti, rechazando la inimputabilidad directa e insistiendo en que el estado de salud mental de Sánchez debe dirimirse en un juicio oral y público ante el Tribunal en lo Criminal.
Para sostener la imputabilidad del ex futbolista, el fiscal enumeró una serie de evidencias colectadas en el expediente. En sus fundamentos, Pierrestegui remarcó los testimonios de los vecinos a quienes Sánchez les pidió que no llamaran a la Policía tras el ataque, así como los dichos de los efectivos del Comando de Patrullas que intervinieron en la detención, a quienes el agresor les mintió asegurando que la casa de su madre había sufrido un robo.
Asimismo, la instrucción judicial acreditó mediante informes bancarios que la víctima había tramitado entre cuatro y cinco préstamos de dinero a pedido de su hijo. El propio acusado la acompañaba a la entidad crediticia para retirar el efectivo, elemento que para la Fiscalía demuestra que el hombre era consciente de sus actos y de la dinámica con su progenitora antes del trágico desenlace.
El crimen ocurrió el pasado 19 de junio, entre las 14 y las 15, en el interior de la vivienda situada en la intersección de las calles 548 y 521 bis, donde la mujer fue golpeada salvajemente. Actualmente, Sánchez permanece privado de su libertad en la unidad carcelaria de Melchor Romero.
La situación procesal del imputado se encuentra seriamente comprometida por la gravedad de los cargos. Sánchez enfrenta una carátula por homicidio triplemente calificado por el vínculo, por ensañamiento y por mediar violencia de género (femicidio), una tipificación penal que prevé como única escala punitiva la pena de prisión perpetua.
En las próximas semanas, el juez Nicolás Lamberti deberá resolver si concede el sobreseimiento solicitado por la defensa o si dispone la elevación a juicio de la causa.
Foto: Ecos Diarios