01/11/2026

Regionales

crisis económica

Gargaglione reconoció una fuerte caída de la inversión municipal: pasó del 20% del presupuesto al 3%

31/10/2026 11:37 | El intendente radical de San Cayetano enfrenta el ajuste económico y la caída de recursos: de ser un modelo de gestión a tener que priorizar cómo sostener el municipio.La caída de la coparticipación, las medidas economicas del gobierno nacional, el freno de la obra pública y las dificultades para sostener los servicios reflejan el impacto de la situación económica nacional sobre las administraciones locales.



Durante años, Miguel Gargaglione fue presentado por distintos sectores de la política local como un ejemplo de administración municipal, una referencia de gestión ordenada y de capacidad para sostener los servicios públicos. Sin embargo, el complejo escenario económico que atraviesa el país también golpea las cuentas de San Cayetano y hoy el intendente radical reconoce dificultades para mantener el ritmo de inversiones que caracterizó a su administración.

El jefe comunal describió un panorama marcado por la reducción de los recursos disponibles, la caída de la coparticipación y las consecuencias de las políticas económicas del Gobierno nacional sobre la actividad y las finanzas públicas. Una situación que obliga a modificar prioridades y concentrar los esfuerzos en garantizar el funcionamiento cotidiano del municipio.

Uno de los datos más contundentes que aportó Gargaglione es la evolución de la inversión municipal. Según explicó, en 2022 San Cayetano destinaba el 20% de su presupuesto a inversiones, mientras que actualmente esa proporción se redujo al 3%.

La diferencia refleja el cambio de escenario que atraviesa la administración: de contar con mayores posibilidades para ejecutar obras y adquirir equipamiento, a tener que concentrar buena parte de los recursos en sostener las obligaciones esenciales.

Menos recursos y más dificultades para gestionar

La caída de la coparticipación constituye uno de los principales factores que, según el intendente, explican la reducción de los ingresos municipales. El deterioro de la actividad económica y las políticas nacionales de ajuste repercuten sobre los recursos que llegan a las provincias y, en consecuencia, sobre los fondos que reciben los municipios.

En ese contexto, Gargaglione explicó que la prioridad de su gestión está puesta en mantener los servicios, cumplir con los proveedores y garantizar el pago de los salarios de los trabajadores municipales.

El panorama también impacta sobre los empleados. El intendente manifestó preocupación por la pérdida de poder adquisitivo.

La situación expone una realidad que atraviesa a numerosas administraciones del interior bonaerense: con menos recursos disponibles, los gobiernos locales deben afrontar mayores dificultades para sostener sus estructuras y responder a las necesidades de sus comunidades.

La obra pública perdió protagonismo

La reducción del porcentaje destinado a inversiones tiene una consecuencia directa sobre el desarrollo de infraestructura. Gargaglione reconoció que la obra pública perdió ritmo y que hoy resulta mucho más difícil financiar proyectos exclusivamente con recursos municipales.

No obstante, algunas iniciativas continúan en marcha mediante esquemas de financiamiento compartido con la Provincia.

Entre ellas se encuentra la construcción del edificio de la Escuela Técnica, que cuenta con un esquema de aportes del 70% provincial y el 30% municipal. También comenzó el proyecto del geriátrico, con participación financiera del gobierno bonaerense.

A esas iniciativas se suma la adquisición de dos maquinarias para reforzar el equipamiento municipal y las reformas que se realizan en el balneario Aguas del Pinar.

Es decir, la actividad no está completamente paralizada, pero las posibilidades de inversión dependen cada vez más de la asistencia de otros niveles del Estado o de recursos extraordinarios.

El contraste con el modelo de gestión que se destacaba

El caso de San Cayetano adquiere una dimensión particular por la trayectoria de Gargaglione, quien lleva varios períodos al frente del municipio y fue utilizado durante años como referencia de administración por dirigentes y sectores políticos de Necochea.

Su gestión solía ser mencionada como ejemplo de previsibilidad, orden financiero y capacidad para sostener políticas públicas en una localidad del interior bonaerense.

Sin embargo, el escenario actual demuestra que incluso aquellas administraciones que fueron consideradas modelos de gestión enfrentan dificultades cuando se reduce la disponibilidad de recursos y se modifica el contexto económico general.

La situación también plantea un interrogante sobre el alcance de la autonomía financiera de los municipios, especialmente en distritos que dependen en buena medida de los fondos coparticipables para sostener sus presupuestos.

En San Cayetano, el propio intendente reconoce que el margen para invertir se achicó considerablemente y que la prioridad dejó de ser ampliar las obras para concentrarse en garantizar que el municipio siga funcionando.

El dato del 3% corresponde al porcentaje de inversión mencionado por Gargaglione en sus declaraciones y no debe confundirse directamente con la categoría contable de gastos de capital, que utiliza otra metodología de cálculo.

Así, el presente de San Cayetano refleja una de las consecuencias del complejo escenario económico nacional: municipios que durante años lograron sostener una administración ordenada y desarrollar infraestructura hoy deben ajustar sus expectativas, reducir inversiones y concentrar sus esfuerzos en mantener los servicios y cumplir con sus obligaciones.