La continuidad de Micros Azules al frente del transporte urbano de pasajeros de Necochea todavía es una incógnita. La Compañía de Transportes Necochea no definió si se presentará a la licitación pública que prepara el municipio para adjudicar el servicio por un período de 20 años.
La decisión será evaluada por los socios de la firma, que deberán analizar las condiciones del futuro pliego y las posibilidades económicas de afrontar una nueva etapa. El escenario quedó atravesado por el reciente conflicto salarial, que durante una semana afectó la prestación del servicio debido a los atrasos en el pago de los haberes.
La situación fue abordada por Erica Giancarelli, integrante de la empresa, durante una entrevista en Voces de la Tarde, el programa que conduce Jorge Gómez por Radio Noticias Necochea.
La representante reconoció que los últimos acontecimientos obligaron a revisar el futuro de la compañía y admitió que la posibilidad de continuar o no dentro del sistema es una cuestión que los socios deberán resolver.
“La empresa está procesando todo lo que pasó la semana pasada. Atravesar un proceso conflictivo de una semana no es fácil y quizás plantea determinadas situaciones para preguntarse hasta dónde uno puede intentarlo o no”, manifestó.
En relación con el acuerdo alcanzado en el Ministerio de Trabajo, con participación del sindicato y representantes municipales, Giancarelli explicó que se estableció un esquema para regularizar las obligaciones pendientes con los trabajadores y afrontar los compromisos correspondientes a noviembre.
Sin embargo, aclaró que el cumplimiento de ese cronograma depende directamente de los recursos que ingresen a la empresa, tanto por subsidios como por la recaudación del servicio.
En ese sentido, señaló que los aportes provinciales suelen acreditarse cerca del quinto día hábil de cada mes, coincidiendo con el vencimiento de los salarios, y permiten cubrir inicialmente entre el 50 y el 60 por ciento de las remuneraciones.
“Lo que se acordó está proyectado con lo que se tiene que recaudar. No hay más que eso”, puntualizó.
También reconoció que la interrupción del servicio durante el conflicto tuvo consecuencias sobre los ingresos de la compañía, lo que agregó dificultades a una situación financiera que ya era compleja.
Consultada sobre la posibilidad de competir por la concesión que se extendería durante dos décadas, Giancarelli reiteró que todavía no existe una decisión y que será una determinación interna de los socios.
Durante la entrevista también se refirió a las declaraciones de concejales que mencionaron la existencia de otras empresas interesadas en hacerse cargo del transporte urbano.
“Si conocen a esas empresas, creo que es el momento de llamarlas”, expresó, sin descartar la posibilidad de que aparezcan nuevos oferentes en el proceso licitatorio.
A su vez, aclaró que la compañía no espera una convocatoria especial de la Comisión de Transporte para definir su participación. Consideró que, al tratarse de una licitación pública, cada empresa interesada deberá adquirir el pliego, estudiar las exigencias técnicas y financieras y determinar si está en condiciones de presentar una propuesta.
La actual prestación del servicio se encuentra prorrogada hasta febrero, mientras el municipio avanza hacia la preparación del nuevo llamado.
Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue la posibilidad de que Micros Azules decida abandonar definitivamente la actividad.
Giancarelli reconoció que esa alternativa aparece entre los escenarios posibles después de lo ocurrido, aunque destacó el vínculo histórico y familiar que los integrantes de la empresa mantienen con el transporte de pasajeros.
“Son personas que se criaron dentro del transporte, algunas nacieron ya dentro de estas empresas de colectivos. Ese proceso es doloroso para ellos”, señaló.
Finalmente, remarcó que la compañía comprende el reclamo de los trabajadores y no desconoce las deudas que motivaron la medida de fuerza.
“Se entiende la situación del trabajador y que el paro que hicieron lo realizaron dentro de sus derechos”, afirmó.
Mientras el municipio se prepara para definir las condiciones de una concesión por 20 años, Micros Azules mantiene abierta la incógnita sobre su futuro. La empresa local deberá decidir si busca continuar al frente del servicio o si los últimos acontecimientos marcan el final de su participación en el transporte urbano de Necochea.